Un niño de 4 años se dispara accidentalmente en la cabeza con un arma.

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Na’vaun Jackson un pequeño de 4 años estaba jugando en su casa en Oakland, California (Estados Unidos), cuando encontró una pistola de un amigo de la familia y se disparo accidentalmente en la cabeza, una tragedia relacionada con las armas que no era una novedad en la familia, pues varios de sus miembros han muerto por accidentes similares.

«Pará reza». Con estas palabras le comunicó lo sucedido Brijjanna Price, madre del pequeño, a su padre, Ramon Price. Tras el suceso, llevaron al niño a un hospital cercano, donde fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos. Ahora parece que se recupera y que su estado ya es estable, aunque su madre todavía no se ve capaz de hablar de ello. 

La pistola que el niño encontró era de un amigo de la familia llamado Terrence Wilson, a el hombre se le había prohibido tener armas debido a delitos graves, el arma se encontraba desbloqueada y cargada debajo de su almohada, la policía lo acusa de posesión de armas.

«Fue realmente irresponsable», dijo Ramon Price, abuelo del niño. «Y, desafortunadamente, fue mi nieto el que pagó el precio final». Tan pronto como este hombre supo que su nieto se había disparado, fue directamente al hospital para estar a su lado.

El niño estuvo en la habitación del hospital en coma inducido, rodeado de sus familiares, que no se separaban de él. Finalmente, el pequeño abrió los ojos. «Se está moviendo, está abriendo sus ojos, está bostezando, está tosiendo, está moviendo sus manos, está moviendo sus piernas, qué cambio tan milagroso», escribió el abuelo en su cuenta de Facebook.

Aunque está vivo, el daño cerebral es irreversible, aseguró la tía abuela del pequeño. «Mantenemos nuestra fe y rezamos para que las cosas salgan y él se recupere, pero con la extensión de sus heridas, nunca será el mismo», dijo.

La familia tiene un trágico historial relacionado con las armas. Nathan Jackson, el padre del pequeño, ha perdido a tres hermanos por la violencia con armas de fuego. En 2010, Nario Jackson, de 18 años, fue asesinado a tiros por un pandillero en West Oakland, informó «The Mercury News». Menos de un año después, Najon Jackson, de 16 años, fue asesinado a tiros fuera de casa de su abuela en East Oakland. Y el año pasado, Ellesse McFee, de 21 años, fue asesinado a tiros en un coche en East Oakland, dijo Land.

Brijjanna Price, por su parte, también perdió a su hermano debido a la violencia con armas. En 2012, Lamont Price, de 17 años, fue asesinado a tiros por alguien que conocía, dijo Ramon Price.

Fuente: abc.es