Las lluvias puede complicar el rescate de Julen en el pozo de Totalán.

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Conforme pasan las horas, en Totalán (Málaga) aumenta la preocupación por el cambio del clima en el operativo que se afana por rescatar a Julen, el niño de dos años que lleva desde el domingo pasado atrapado en un pozo de más de 100 metros de largo y apenas 25 centímetros de ancho. La previsión meteorológica para los próximos días no ayudará a los trabajos, ya que se esperan lluvias débiles.

La Agencia Estatal de meteorología da el informe de que habían lluvia muy leve, del 10%, para el viernes de 12:00pm a 6:00, una probabilidad que el sábado aumenta a un 55% desde medianoche al mediodía y al 100% la segunda mitad del día. Así, el viernes es «muy poco probable que llueva y, si lo hace, será «muy poca cosa», detalla Rubén del Campo, uno de los portavoces de la Aemet. Pero las lluvias sí que «llegarán con toda probabilidad el sábado a Málaga».

El frente que cruzará la Península de oeste a este el sábado dejará en la provincia «precipitaciones que en principio no serán de gran intensidad», continúa del Campo, que apunta a que «pueden caer entre cinco y 10 litros por metros cuadrado en la zona a lo largo del sábado». El domingo también es muy posible que llueva, pero «algo menos». El lunes «sería un día sin lluvia pero a partir del martes puede volver a llover».

Ángel García Vidal, delegado provincial en Málaga del Colegio Profesional de Ingenieros y Caminos, que lidera el operativo de rescate a nivel técnico, admite que el agua «siempre complica las cosas». La lluvia sería mala «tanto para los trabajos de acceso como para los pozos, aunque en principio no entraría agua, salvo que llueva mucho».

Juan López-Escobar, delegado del Colegio Oficial de Ingenieros de Minas del Sur y miembro del equipo de ingenieros que realiza las excavaciones y labores de minería, apunta a que «la lluvia que se prevé no debe afectar mucho» a los trabajos. «Habría que tapar los dos puntos en los que se está actuando para evitar que caiga agua en ellos», explica. Sobre el peligro de filtraciones de agua, afirma que es «una zona que no debe filtrar demasiada agua porque bajo tierra hay muy poca, como demuestra el hecho de que no se encontrara nada en la prospección donde cayó el niño».

Sin embargo, no todos son tan optimistas. José Antonio Berrocal, presidente de la Federación Andaluza de Espeleología, asegura que «si llueve, se multiplica por 10 la problemática». «Hay que tapar todas las carpas, toda la maquinaria para protegerlo durante la lluvia, así que la esperanza es que haya poca lluvia», ha indicado.

A su juicio, el terreno de la zona del pozo, compuesto por un tipo de roca llamado filita —rocas formadas por compresión en el interior de la tierra—, «no tiene intersticios para el agua, por lo cual si llueve habría escorrentía [el agua no calaría]». «Aunque siempre algo de agua entra», advierte el espeleólogo, «pero solo en el terreno suelto, no bajaría porque se encontrará con las rocas que, en este caso, no son porosas como podría ser una caliza».

En principio, según Berrocal, el agua no debe llegar a donde se encuentra el niño porque es roca pura, pero siempre existe una posibilidad de que haya un hueco por donde pueda colarse, por lo que no se puede descartar al 100%.

En la Guardia Civil, «ahora mismo preocupa el agua», según uno de los agentes que componen el dispositivo, que ha explicado que están preparando camiones de gravilla para que no se embarre el camino de acceso a la finca. La cuesta tiene alrededor de un 20% de inclinación.

«Estamos movilizando al servicio de carreteras de la Diputación Provincial ante la previsión de lluvias». «La idea es traer cahorra, gravilla… y todo lo que haga falta», informado Francisco Delgado Bonilla, diputado y presidente del Consorcio Provincial de Bomberos.