¿Cuál es la mejor manera de disciplinar a mi hijo?

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Como padre, uno de sus trabajos es enseñar a su hijo a comportarse. Es un trabajo que requiere tiempo y paciencia. Pero, ayuda a aprender las estrategias de disciplina efectivas y saludables.

Aquí hay algunos consejos de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) sobre las mejores maneras de ayudar a su hijo a aprender un comportamiento aceptable a medida que crece.

Uno de los mayores desafíos como padres, es enseñar a nuestros hijos lo que es correcto y lo que esta mal, así como darles un buen ejemplo.

10 Estrategias de Disciplina Saludable que Funcionan
La AAP recomienda estrategias disciplinarias positivas que enseñan efectivamente a los niños a manejar su comportamiento y evitar que sufran daños mientras promueven un desarrollo saludable. Estos incluyen:

Mostrar y contar. Enseñe a los niños lo que está bien y lo que está mal con palabras y acciones tranquilas. Modele comportamientos que le gustaría ver en sus hijos.

Establezca límites. Tenga reglas claras y consistentes que sus hijos puedan seguir. Asegúrese de explicar estas reglas en términos apropiados para la edad que puedan entender.

Dar consecuencias. Explique con calma y firmeza las consecuencias si no se comportan. Por ejemplo, dígale que si no recoge sus juguetes, los guardará el resto del día. Esté preparado para seguir adelante de inmediato. No se rinda devolviéndolos después de unos minutos. Pero recuerde, nunca le quite algo que su hijo realmente necesita, como una comida.

Escúchalos. Escuchar es importante. Deje que su hijo termine el cuento antes de ayudar a resolver el problema. Esté atento a los momentos en que el mal comportamiento tiene un patrón, como si su hijo se sintiera celoso. Hable con su hijo sobre esto en lugar de simplemente darle consecuencias.

Dales tu atención. La herramienta más poderosa para una disciplina efectiva es la atención: reforzar los buenos comportamientos y desanimar a los demás. Recuerde, todos los niños quieren la atención de sus padres.

Felicitalos cuando hagan lo correcto. Los niños necesitan saber cuándo hacen algo malo y cuándo hacen algo bueno. Note el buen comportamiento y señálelo, elogiando el éxito y los buenos intentos. Sea específico (por ejemplo, «¡Wow, hiciste un buen trabajo guardando ese juguete!

Sepa cuándo no debe responder. Siempre y cuando su hijo no esté haciendo algo peligroso y reciba mucha atención por su buen comportamiento, ignorar el mal comportamiento puede ser una manera efectiva de detenerlo. Ignorar el mal comportamiento también puede enseñar a los niños las consecuencias naturales de sus acciones. Por ejemplo, si su hijo sigue dejando caer sus galletas a propósito, pronto no le quedarán más galletas para comer. Si tira y rompe su juguete, no podrá jugar con él. No pasará mucho tiempo antes de que aprenda a no dejar caer sus galletas y a jugar con cuidado con sus juguetes.

Esté preparado para los problemas. Planee con anticipación para situaciones en las que su hijo podría tener problemas para comportarse. Prepárelos para las próximas actividades y cómo quiere que se comporten.

Redirigir el mal comportamiento. A veces los niños se comportan mal porque están aburridos o porque no saben lo que hacen. Busque algo más para que su hijo haga.

Pide un tiempo muerto. Un tiempo muerto puede ser especialmente útil cuando se rompe una regla específica. Esta herramienta de disciplina funciona mejor al advertir a los niños que tendrán un tiempo fuera si no se detienen, recordándoles lo que hicieron mal en tan pocas palabras -y con tan poca emoción- como sea posible, y sacándolos de la situación por un período de tiempo preestablecido (1 minuto por año de edad es una buena regla de oro). Con niños que tienen por lo menos 3 años de edad, usted puede tratar de dejar que sus hijos dirijan su propio tiempo fuera en lugar de fijar un temporizador. Puedes decir: «Ve al tiempo muerto y regresa cuando te sientas listo y en control». Esta estrategia, que puede ayudar al niño a aprender y practicar habilidades de autocontrol, también funciona bien para niños mayores y adolescentes.