Como saber si tu hijo está siendo intimidado.

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Un tema delicado, que va mucho más allá de las pequeñas discusiones entre los niños. Si la escuela se convierte en el escenario de un crimen, esto no sólo tiene consecuencias para el proceso de aprendizaje, sino que a menudo conduce al aislamiento social.

¿Cómo puedes saber si tu hijo está siendo intimidado?.


Los niños que son intimidados están bajo estrés psicológico. Por ejemplo: los afectados suelen decir que no quieren ir a la escuela. Si estaban allí y regresan a casa después de la escuela, por lo general no cuentan mucho sobre su vida diaria. Sin embargo, el estrés puede manifestarse de varias maneras: si el niño ya no duerme bien, si ya no tiene apetito o incluso si se vuelve agresivo, se trata de cambios repentinos.

¿Cómo se pueden intimidar a los niños?.


Está el acoso físico. Esto incluye todas las acciones dirigidas a herir físicamente a las personas afectadas, por ejemplo, golpeándolas, pateándolas, rascándolas o mordiéndolas. Los niños a menudo están involucrados en esto. Otra forma de acoso es el psicoterrorismo verbal. Este tipo incluye todos los ataques verbales tales como apodos ofensivos, amenazas o insultos. El tercero es el acoso relacional, en el que los perpetradores intentan atacar o destruir conscientemente las relaciones sociales de las víctimas. Esto incluye no sólo desenredar las estructuras sociales, sino también ignorar o excluir a la víctima. Esto no sólo puede ocurrir directamente, sino también, por ejemplo, mediante la difusión de rumores.

¿Cómo se puede intervenir en la fase inicial del acoso?.

Si sospechas que tu hijo está siendo intimidado, debes tomar el tiempo para una conversación extensa. El acoso normalmente lleva a sentimientos de vergüenza y miedo. No es fácil hablar de ello. Por eso se necesita paciencia y tiempo. Entonces debería hablar con el profesor y la dirección de la escuela.

¿Cómo pueden los padres liberar a sus hijos de esta situación?.

La buena comunicación entre padres e hijos es importante. Tómate tu tiempo para preguntar cómo era en la escuela y mostrar interés. Si se sospecha de intimidación, las preocupaciones de tu hijo deben tomarse en serio y debes dejarle claro que él o ella no tiene la culpa.

Cuando las circunstancias son muy claras, los padres deben hablar con la escuela y continuar trabajando en casa. Esto se puede hacer, por ejemplo, con juegos de rol para averiguar cómo debe reaccionar el niño ante ciertas situaciones. Si la escuela no interviene, debes enviar a tu hijo a otra escuela para evitar daños mentales permanentes.